Lea primero, firme después

Voy a ir directo al grano: antes de firmar un contrato, léalo. Repase sus cláusulas y sus anexos, y pregunte sobre aquello que no entienda. Asegúrese de haber comprendido todo lo que se expone. Si lo prefiere (y es lo más recomendable), llévese el documento y estúdielo con atención en privado. En caso de dudas serias, solicite a un profesional un análisis pormenorizado.

Si tras una lectura atenta, usted está de acuerdo con lo expuesto, ya puede firmar. Si disiente de algunos puntos, comuníqueselo a la otra parte.

Cuando el contrato no es de los llamados de “adhesión”, cuyas cláusulas son inmodificables a priori, se puede negociar y replantear aquello que suscite disconformidad.

Si la otra parte no accede a modificar aquello con lo que usted no está de acuerdo, entonces replantéese las cosas. Y no firme. Si lo hace, hágalo sabiendo que ha renunciado a algunas de sus posturas iniciales.

Una vez firmado, un contrato tiene fuerza de ley entre las partes y, a menos que se pruebe que ha habido mala fe, o que una cláusula es abusiva, éste debe ser cumplido y respetado. En nuestros contratos, podemos asegurarlo, no existe mala fe, y entendemos que ninguna de nuestras cláusulas es abusiva.

Un contrato, en el terreno del diseño y el desarrollo web, debe ser claro y conciso (en realidad, todos deberían serlo). No se necesitan mil páginas de letra pequeña para exponer todos los puntos necesarios.

Con seis páginas y 12 cláusulas es suficiente (además de los anexos correspondientes). En general, no todos los contratos son idénticos, aunque hagan referencia a la misma actividad o servicio. No obstante, las diferentes versiones tienen todas la misma validez legal.

En el caso concreto de los contratos de Filmac, tras la identificación de las partes y la descripción resumida del objeto del acuerdo, se listan las siguientes cláusulas:

- Objeto y calificación jurídica.
Muy brevemente, aquí se explica que nuestro trabajo será el diseño y el desarrollo de un sitio web, en régimen de arrendamiento de servicios.

- Plan de actuación.
En esta cláusula se tratan los temas de inicio y finalización del proyecto, colaboración necesaria entre las partes, interlocutores y cambios sobre el proyecto, posteriores a la firma.

- Personal: desplazamiento y no contratación.
Además de recalcar que los servicios contratados se realizarán, en general, en los locales de Filmac, esta cláusula define la relación entre las partes, la cual es exclusivamente mercantil. No existirá vínculo laboral alguno entre el cliente y el personal de Filmac.

- Precio y forma de pago.
En esta cláusula se definen las fases de facturación, y los porcentajes correspondientes.

- Entrega.
Tras la finalización, Filmac se compromete a entregar al cliente, en formato digital, los archivos HTML y los ficheros gráficos que conforman la web.

- Propiedad intelectual e industrial.
Esta cláusula define la responsabilidad que tienen las partes frente a los contenidos, y explicita los derechos del cliente sobre el resultado de los trabajos, tanto en lo referente al diseño y los contenidos, como en lo relacionado al desarrollo y la programación. Aquí, además, se exponen las condiciones de uso, por parte del cliente, del producto de las labores de programación realizadas por Filmac, así como de los entornos de backoffice (en este punto, se hace referencia a un anexo de servicios técnicos). Se explicita, por último, la posibilidad, por parte de Filmac, de utilizar en trabajos a terceros de carácter similar, su fondo documental estándar.

- Garantía y responsabilidad civil.
Aquí se establece el período de pruebas durante el cual el cliente podrá verificar el funcionamiento de la web, y la adecuación de esta al plan acordado. Además, se especifica aquello que no está cubierto por la garantía.

- Otros servicios.
Esta cláusula deja abierta la posibilidad de que, a petición del cliente, Filmac pueda realizar otras tareas sobre la web objeto del contrato, bajo los términos y condiciones del mismo.

- Confidencialidad y LOPD.
En virtud de esta cláusula, Filmac se obliga a guardar en secreto los datos relativos a la actividad del cliente.

- Extinción del contrato.
En esta cláusula se expone que el contrato se extinguirá por las causas establecidas en la legislación aplicable. En especial por el incumplimiento de las obligaciones dimanantes del mismo.

- Arbitraje y competencia jurisdiccional
Aquí se designa el arbitraje competente en caso de divergencia, y se establece el sometimiento a los Juzgados correspondientes cuando, a pesar del arbitraje, no se llegase a mutuo acuerdo, o este fuese declarado nulo.

- Actualización.
Aquí se establece el modo de actuación en caso de que alguna de las cláusulas pasase a ser inválida, ilegal o inejecutable en virtud de alguna nueva norma jurídica.

La descripción pormenorizada del trabajo a realizar es el “Proyecto de desarrollo Web” que se entrega al cliente durante la fase de negociación y venta. Durante esta fase, dicho proyecto está sujeto a cambios y retoques. Una vez firmado el contrato, dicho documento pasa a ser un anexo del mismo. Es importante, por ello, leerlo también de forma detenida. Constituye la guía del trabajo a realizar, y define la amplitud y el alcance del proyecto.

Es común que haya divergencias en las interpretaciones del proyecto. Cuando esto ocurre, se estudian los cambios y se acuerda con el cliente la realización o no de los mismos. Esto es parte del trabajo diario, y el 100% de las veces el problema se resuelve entre las partes por mutuo acuerdo, sin necesidad de la intervención de terceros de ningún tipo.

Los cambios posteriores sobre el proyecto no invalidan el contrato, pero suponen modificaciones o ampliaciones del anexo, y el correspondiente ajuste en la valoración de los costes totales.

Otro tema, muy distinto, es plantear disconformidad sobre alguna de las cláusulas del contrato una vez firmado el mismo.

Nos interesa mucho que esto jamás ocurra. Cuando pasa una cosa así, la relación entre las partes se deteriora y, por lo general, la historia acaba con un cliente insatisfecho.

Preferimos mil veces que, ante una disconformidad manifiesta sobre las condiciones del servicio, el contrato no se firme.

Y si alguna de nuestras cláusulas, o las condiciones generales de nuestro servicio (expuestas en los anexos), llevasen a los potenciales clientes a no firmar, es evidente que modificaríamos unas y otras.

El contrato es una garantía para ambas partes. Debe promover la confianza entre el cliente y el proveedor, y servir de guía para la relación entre éstos.
En ningún caso deber convertirse en el vehículo de la discordia. De ahí deriva la importancia de leerlo y entenderlo.

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